viernes 4 de marzo de 2011

No a la intervención en Libia, no repitamos Irak


Con bastante indiferencia han mirado los grandes gobiernos del mundo las revoluciones que se han producido en Túnez, Barhein, Egipto... Condenas leves a los sátrapas que llevaban años hundiendo en la miseria a su población. Declaraciones tibias, que lo único que hacían era tapar ligeramente sus propias vergüenzas, puesto que los Mubarak, Ben Ali y compañía, eran grandes amigos de las democracias occidentales, hasta que ha saltado todo por los aires.

La cosa no para en Túnez, ni en Egipto. La pólvora de la libertad se ha extendido por el norte de África, y no sabemos donde va a parar. El pueblo marroquí está calentándose y comenzando a decir ya basta. Pero como todos estamos viendo, la cosa grave está viniendo de Libio.

Gadafi ha comenzado una escalada de violencia en Libia de consecuencias incalculables. Está llegando a su fin, pero va a morir matando. Sin embargo, parece ser que a los Gobiernos Occidentales, a esos que "velan por la democracia" no les hace demasiada gracia que sea el propio pueblo libio el que se libere, y construya su propia democracia.

A lo largo de las dos últimas semanas, he leído con bastante espanto, como los medios económicos medían las revoluciones en función de la subida del precio del barril de petróleo. El punto al que ha llegado, ha llamado a las puertas de los papás mercados y han decidido que la juerga tiene que llegar a su fin. ¿Cómo? Sacando los cazas a volar. EEUU ya está desplazando portaviones por la zona, de momento no dicen para que. Esta misma mañana el propio Presidente de nuestro país ha pedido la intervención de la OTAN.

La cosa huele mal. Pensemos en el pueblo Libio. Paremos los pies a Gadafi. Pero no manchemos la necesaria libertad del pueblo libio de sangre, no camuflemos nuestros intereses económicos con la defensa de la democracia.

Esto acaba de empezar, y sino, al tiempo.

Se hacen eco de la situación:

2 comentarios:

Anónimo dijo...

CCOO y UGT han apoyado la intervención militar contra Libia. Quiero recordarles aquí lo que dijeron frente a la intervención contra Irak, pues parecen haberlo olvidado pasándose al lado agresor:
http://www.ccoo.org/comunes/temp/recursos/1/1915.doc

David Velilla dijo...

Efectivamente es incrible el cambio de posición de CCOO y UGT. Se han pasado al lado belicista las cúpulas porque les ha salido de ahí mismo, porque en ningún momento se ha convocado un comité central, o se ha consultado a los afiliados.

Una pena. Los únicos que mantenemos el NO A LA GUERRA, alto y claro, somos las gentes de Izquierda Unida y el BNG.

Un saludo