martes, 8 de marzo de 2011

A Carmela Franco, mi ejemplo

De izquierda derecha, mi tía Tere, mi tía Mimi, y mi madre, Carmela


Hoy es el día de la mujer trabajadora. Es un día en el que simbólicamente debemos levantar fundamentalmente la bandera de la igualdad. Bandera que ha sido izada en falso en los últimos tiempos, tratando de vender un cambio -forzado- en la lamentable situación de desigualdad de la mujer, en esta España nuestra de la camisa blanca.

Las mujeres siguen trabajando más y cobrando menos. Siguen soportando las cargas familiares, tanto de niños o niñas, como de ancianos, sufren más que nadie la crisis, y el paro. Siguen alejadas del poder, como pudimos comprobar hace unos meses, cuando ZP se reunión con los grandes EmpresariOs de este país.

Pero hoy no voy a hacer ningún post reivindicativo. No quiero hablar de política. Hoy quiero hacer un homenaje a la seguramente sea la persona más importante de mi vida: mi madre, Carmela Franco.

He vivido muy cerca de mi madre toda mi vida. Mi padre siempre ha trabajado mucho, y ha sido mi madre la gran culpable de lo que soy hoy. Las broncas, los consejos, las caricias, siempre han sido de ella, también los capones, no os vayáis a pensar. De hecho, una vez, no recuerdo que trastada andaba haciendo que me llevé un botellazo de leche en la cabeza.

Es una mujer a la que he admirado siempre. Nunca ha dejado de sorprenderme y estoy seguro que nunca dejará de hacerlo. Nunca se ha resignado a quedarse quieta. Ha buscado la evolución y crecer como persona. Ansia vital que nos ha trasladado a mi hermano y a mí.

Mi madre era muy importante para mí, cuando vivía con ella. Pensaba que al marchar de casa, la cosa se iba a enfriar, y que la relación se perdería un poco. Más no podía estar más equivocado. Ahora que no vivo con ella es más necesaria. Y no penséis mal. No es porque me lave la ropa o porque me llene la nevera de tuperwere -que alguno me trae-. Sino que lo es por el apoyo, por llenar esos huecos vacíos que me quedan, cuando en la soledad de mi casa cuando un tedio un tanto extraño se apodera de mí, recibo una llamada suya, o suena el timbre de esa manera estrepitosa que tiene ella de tocarlo.

Se que siempre estará ahí. Y eso me reconforta. Tal vez no hayan sido las palabras más bonitas del mundo, pero son las que me han salido de los dedos. Mamá, eres la mejor.

lunes, 7 de marzo de 2011

Tercera Semana de Acampada en Barajas

ASAMBLEA 9-F DE TRABAJADORES CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DE AENA. AEROPUERTOS EN LUCHA

COMUNICADO DE PRENSA

Tres semanas “Acampados en la T4” contra la privatización de Aena

El pasado 14 de febrero los trabajadores de Aena en el aeropuerto Madrid/Barajas decidimos en asamblea de trabajadores iniciar un proceso de movilización y una acampada en la Terminal 4. Hoy cumplen 3 semanas desde que acampamos en la terminal y comenzamos esta campaña de explicación cívica a la ciudadanía del expolio y el fraude que supone la privatización de Aena y el paso a una concesión del aeropuerto más rentable de España. En la “Acampada de la T4” hemos establecido un puesto de recogidas de firmas contra la privatización dirigidas al presidente del Gobierno, al Congreso de lso Diputados y a los medios de comunicación, que unidas a las recogidas por internet, contabilizan un total de 15.000 firmas de pasajeros/as trabajadores/as en contra de la privatización. (Vídeo corto explicativo http://www.youtube.com/watch?v=UmMIU3MsPJo )


Hasta la fecha, hemos cumplido con el mandato emanado de la asamblea de trabajadores, llevando a cabo además de la “acampada”, bicicletadas, caceroladas, manidestaciones, paros parciales y recogidas de firmas. Todas estas acciones han sido para protestar contra la privatización de Aena, la pérdida de la condición de empleados públicos, la precariedad laboral y en apoyo de la consolidación de los trabajadores temporales a fijos.

La “Acampada” está siendo posible gracias el esfuerzo de los trabajadores que fuera de su jornada de trabajo se quedan en la terminal, realizando turnos entre todos, 24 horas al día, 7 días a la semana.

La privatización de Aena va a tener consecuencias en todos los trabajadores de Aena.

Aena es una empresa pública con más de 10.000 trabajadores, entre los cuales se encuentran los colectivos de apoyo a pasajeros y compañías, personal de mantenimiento, señaleros, bomberos, personal de operaciones y gestión aeroportuaria, administrativos, médicos y ats aeroportuarios y titulados universitarios, entre otros, y que representan el 80% del personal de Aena. Y la privatización va a suponer la subrogación de los empleados a una Sociedad Anónima, y posteriormente a una concesionaria, perdiendo la condición de empleado público y la garantía en el empleo.

Cacerolada día 9 de marzo

El próximo día 9 de marzo los trabajadores de Aena de Barajas, realizarán la segunda concentración-cacerolada en los viales exteriores de Salidas de la T2, de 10:30 a 12:00 horas, para protestar contra la privatización de Aena, la pérdida de la condición de empleados públicos, la precariedad laboral y en apoyo de la consolidación de los trabajadores temporales a fijos.

Coincidiendo con el entierro de la sardina, y en un ambiente festivo, van a escenificar la pretensión del ministro Blanco de enterrar la red de aeropuertos españoles como servicio público, con una comitiva que portará el ataúd de sus derechos laborales, de la seguridad del pasajero y de las tasas más baratas y competitivas de Europa.

Esta concentración-cacerolada ha sido convocada por la CGT y la asociación de bomberos Asobopa, y está autorizada por los organismos pertinentes.

Teléfonos:

Abraham Escobar 629 622 284
Ramón Rodríguez 685 957 013

viernes, 4 de marzo de 2011

No a la intervención en Libia, no repitamos Irak


Con bastante indiferencia han mirado los grandes gobiernos del mundo las revoluciones que se han producido en Túnez, Barhein, Egipto... Condenas leves a los sátrapas que llevaban años hundiendo en la miseria a su población. Declaraciones tibias, que lo único que hacían era tapar ligeramente sus propias vergüenzas, puesto que los Mubarak, Ben Ali y compañía, eran grandes amigos de las democracias occidentales, hasta que ha saltado todo por los aires.

La cosa no para en Túnez, ni en Egipto. La pólvora de la libertad se ha extendido por el norte de África, y no sabemos donde va a parar. El pueblo marroquí está calentándose y comenzando a decir ya basta. Pero como todos estamos viendo, la cosa grave está viniendo de Libio.

Gadafi ha comenzado una escalada de violencia en Libia de consecuencias incalculables. Está llegando a su fin, pero va a morir matando. Sin embargo, parece ser que a los Gobiernos Occidentales, a esos que "velan por la democracia" no les hace demasiada gracia que sea el propio pueblo libio el que se libere, y construya su propia democracia.

A lo largo de las dos últimas semanas, he leído con bastante espanto, como los medios económicos medían las revoluciones en función de la subida del precio del barril de petróleo. El punto al que ha llegado, ha llamado a las puertas de los papás mercados y han decidido que la juerga tiene que llegar a su fin. ¿Cómo? Sacando los cazas a volar. EEUU ya está desplazando portaviones por la zona, de momento no dicen para que. Esta misma mañana el propio Presidente de nuestro país ha pedido la intervención de la OTAN.

La cosa huele mal. Pensemos en el pueblo Libio. Paremos los pies a Gadafi. Pero no manchemos la necesaria libertad del pueblo libio de sangre, no camuflemos nuestros intereses económicos con la defensa de la democracia.

Esto acaba de empezar, y sino, al tiempo.

Se hacen eco de la situación: